• Osteópata para bebés en Madrid

  • ¿Por qué acudir a un osteópata para bebés?

     Las tensiones producidas durante el parto (sobre todo si ha sido complicado), pueden derivar en trastornos que limiten el normal desarrollo del niño. Algunos de esos trastornos son: cólicos, estreñimiento, diarreas, reflujo gastroesofágico, tortícolis congénita, bronquiolitis, trastornos del sueño, irritabilidad, asma, alergias, hiperactividad...

    Esta es solo una lista de alteraciones y desequilibrios que habitualmente presentan los bebés y que desde el punto de vista de la osteopatía tienen fácil tratamiento.

    Numerosas investigaciones como las del Instituto Karolinski de Suecia, o el Centro Médico Universitario Duke, han documentado ampliamente el estress que supone el nacimiento y aunque la cabeza del bebé tiene una notable capacidad para absorber las tensiones de un parto normal, hay muchos bebés que arrastran problemas que conviene tratar.

    Esto se suele normalizar en los primeros días, ya que el bebé llora, chupa y bosteza, para ir eliminando tensiones, pero a veces el proceso de modelaje es incompleto, sobre todo si el parto ha sido complicado. Como resultado, el bebé nota esas presiones dentro de su cabeza, de su cuerpo y las manifiesta de las siguientes formas: Con el llanto, dificultades en la alimentación, regurgitación de leche, incapacidad para relajarse, discapacidad auditiva, congestión nasal...

    La osteopatía infantil ha demostrado alta eficiencia en la valoración y el tratamiento de todos estos síntomas. Se basa en maniobras manuales muy suaves, aplicadas en el cráneo y vísceras del bebé o el niño, no son nada agresivas y evita que des medicamentos a tu hijo y en muchos casos de plagiocefalias, evita que le tengas que poner casco.

    Los bebés y los niños suelen responder muy rápidamente al tratamiento ya que los problemas no han tenido años para afianzarse. La mayoría de las disfunciones se pueden resolver en pocas sesiones. 

    Dentro de la sesión, el osteópata también os enseña una serie de masajes y ejercicios para vuestro bebé, que le ayudará a tener una mejor salud.

    Es habitual encontrar a padres inquietos ante la idea de llevar al osteópata a su bebé recién nacido, pero en países como Francia, Bélgica, Italia, Gran Bretaña, Estados Unidos, los osteópatas trabajan junto a los pediatras y las matronas en las maternidades, para tratar al bebé en los primeros días de vida.

    La posibilidad de normalizar el cráneo en el recién nacido constituye uno de los logros más importantes de la medicina preventiva. El tratamiento osteopático puede evitar el desarrollo de escoliosis, retrasos psicológicos, trastornos de lenguaje…

    Detectar estas disfunciones y corregirlas  tan pronto como el bebé nace debería de ser una práctica habitual, al igual que una actuación a largo plazo, como complemento del tratamiento pediátrico.

    Durante el primer año de vida la práctica osteopática es más sencilla, ya que las fontanelas facilitan el moldeado craneal. Los resultados serán mejores y más rápidos cuanto antes llevemos al osteópata a nuestro bebé