• Claves para el dolor de espalda

    El dolor de espalda se muestra frecuentemente porque existen muchas causas que lo pueden provocar. Los tratamientos iguales para todos no suelen ser una buena opción. La clave para acabar con las molestias es encontrar la principal alteración responsable de su origen y aplicar un tratamiento individualizado. Raro es el dolor que se resiste a las manos de un buen especialista.

    En España, ocho de cada diez personas, sufre en algún momento de su vida dolor de espalda.

    A menudo, el dolor desaparece sin tratarlo, pero uno de cada cuatro pacientes no encuentra un tratamiento eficaz que resuelva definitivamente su problema y se conforma con tomar analgésicos y anti-inflamatorios, que no están libres de efectos secundarios y que sólo proporcionan alivio temporalmente. Tampoco es extraño que se sometan a operaciones quirúrgicas innecesarias o poco eficaces.

    Sin embargo, no es tan difícil liberarse del dolor por completo sin recurrir a medidas drásticas. Sólo hace falta un tratamiento que aborde la verdadera causa del problema. Pero no es fácil descubrirla. Un buen terapeuta de la espalda debe atreverse a afrontar tanto problemas de origen físico como psicológico, óseos y musculares, adquiridos e innatos. Además resulta imprescindible que conozca a fondo la mayor cantidad posible de recursos terapéuticos, sean convencionales o alternativos.

    Causas mecánicas o tensiones emocionales

    El ser humano no es ninguna máquina, pero muchos dolores de espalda se resuelven mecánicamente. Las contracturas musculares, los desequilibrios en la pelvis o una manera incorrecta de caminar o de sentarse pueden dificultar el encaje natural de las vértebras y las articulaciones. Para restaurarlo hace falta aplicar la terapia física adecuada.

    Muchas veces, personas con un buen funcionamiento músculo-esquelético pueden padecer grandes dolores de espalda debido a tensiones emocionales. Hay muchos dolores de espalda que son debidos al estrés laboral. También hay dolores de raíz emocional causados por problemas en la vida familiar y sexual. En este caso están indicadas las técnicas de relajación y si es necesario, la terapia psicológica.

    Ante un dolor de espalda es recomendable continuar con la actividad normal a menos que la molestia esté relacionada con alguna rutina o esfuerzo asociados al trabajo

    El yoga, el taichí, el método pilates o cualquier otra disciplina que ayude a tomar conciencia de lo que ocurre en el cuerpo, a descubrir dónde están las tensiones y a eliminarlas, pueden resultar muy eficaces.

    Cuidados que se pueden aplicar para aliviar el dolor

    Ante un dolor de espalda que se repite o no desaparece en pocos días, se puede recurrir a estas medidas de urgencia:

    Frío.- Colocar una toalla con cubitos de hielo, bolsas de gel frío o simples compresas empapadas en agua fría durante 10 minutos, ayuda mucho cuando el dolor es más intenso porque relaja la musculatura, reduce la inflamación y posee una acción anestésica.

    Calor.- Parece una contradicción pero a veces el calor también resulta beneficioso. Se recomienda aplicar calor cuando el dolor retorna con intensidad menor después de haberle administrado frío. Se puede recurrir a la sauna, una botella de agua caliente, una ducha o una lámpara de infrarrojos. Lo que siempre ayuda es colocarse una botella de agua caliente en el abdomen con un paño húmedo debajo. De esta manera se relaja la espalda a través de las zonas reflejas. Sin embargo, no se recomienda aplicar calor cuando el dolor es muy agudo y responde a una inflamación masiva.

    Actividad.- La mayoría de los dolores de espalda no necesitan reposo. Conviene hacer ejercicio para mejorar la circulación y activar el sistema inmunitario. Así los tejidos recibirán nutrientes y se reparará cualquier daño. Basta con caminar, andar o ir en bicicleta. La única prevención es no hacer nada que esté por encima de las posibilidades de nuestra condición física.

    Respiración relajante.- La contradicción entre actividad y relajación es sólo aparente. Las dos son necesarias. Hay que sentarse con la espalda recta, o si se puede, tumbarse boca arriba sobre una superficie no demasiado blanda. Se coloca una mano sobre el abdomen y se empieza a respirar tranquila y profundamente, inspirando y espirando de forma consciente. En sólo dos minutos la espalda se relaja y la sensación de dolor se reduce.

    Terapias recomendables

    Si el dolor continúa se hace recomendable buscar ayuda profesional. En la gran mayoría de los casos el tratamiento debe incluir un programa de ejercicio físico ligero para aumentar el tono muscular, y terapia específica para restaurar la biomecánica natural del cuerpo. A menudo un dolor se origina por una mala postura mantenida que desencadena una serie de compensaciones y acaba en dolor. Por ejemplo, una mala colocación del pie al caminar puede tener repercusiones en todo el cuerpo: las rodillas, los tobillos, la columna, las vértebras, las caderas, la nuca, los músculos y los tendones tienen que reaccionar sucesivamente ante esa mala colocación. La manera en que se consiga resolver el problema depende del terapeuta. Lo importante no es el medio utilizado, sino el resultado. Las mejores herramientas terapéuticas para alcanzar la curación son las siguientes:

    Osteopatía.- Con el tiempo se ha impuesto como una de las mejores terapias conservadoras y específicas para los problemas de espalda, con técnicas directas e indirectas de corrección vertebral. También trata las articulaciones, músculos, vísceras y otros tejidos blandos…

    Resulta interesante la relación que establece entre la salud de la espalda y la de los órganos.

    Trata los acortamientos musculares. Las personas que pasan mucho tiempo sentada sufren acortamientos musculares sobre todo en el abdomen y las caderas que provocan desequilibrios en la espalda.

    El tratamiento se realiza mediante movilizaciones, manipulaciones precisas en las vértebras, estiramientos manuales y ejercicios.

    Los osteópatas que a menudo han cursado estudios universitarios de medicina o fisioterapia, se forman en escuelas privadas así como en cursos universitarios de postgrado.

    Medicina Tradicional China.- Dentro de esta disciplina se aplican técnicas como la acupuntura, electroacupuntura, auriculopuntura, fitoterapia… que está demostrado tanto en los países orientales, como desde hace tiempo en occidente, que tiene unas tasas muy altas de resolución del dolor agudo y crónico de espalda.

    Medicación.- Los medicamentos que suelen recetar los médicos, van desde analgésicos como aspirina, ibuprofeno y esteroides antiinflamatorios, hasta medicamentos más fuertes para el dolor. La medicación solo resuelve el síntoma, no la verdadera causa del dolor, por tanto es un paliativo temporal y a la larga con efectos secundarios.

    Bombas de infusión: administran medicación para el dolor directamente en el líquido alrededor de la médula espinal (denominado "el espacio intratecal"), por lo que requiere menor dosis que la administrada oralmente

    Estos dispositivos son totalmente reversibles, se pueden desactivar o extraer completamente.

    Neuroablación.- Técnica que destruye (normalmente con calor) los nervios que sirven como vías al cerebro. La neuroablación es una técnica irreversible utilizada a menudo como el último recurso cuando otros tratamientos han fallado.

    Cirugía correctiva.- Hay casos en los que el problema debe ser corregido mediante cirugía.Esta debería de ser la última opción pero a veces es necesario recurrir a ella.